miércoles, 29 de abril de 2009

El festejo...

".. y entré por la ventana justo como lo había prometido... El cuerpo de Rebecca yacía desnudo en esa madrugada, sólo la sabana de seda dibujaba su figura. Estaba con los brazos abiertos tirados sobre la almohada. Levante las sabanas para admirar sus senos relajados que al sentir el aire sobre su piel , fueron endureciendo los casquillos de sus pezones, mientras su piel se iba cubriendo de granos... sus piernas abiertas exhibían un sexo mojado, embadurnado en de un espeso brillo entre sus carnes. La tentación de atarla y acariciarla no se hicieron esperar. Al abrir ella sus ojos pudo divisar la silueta del amante enmascarado, el antifaz con los hilos de seda eran de exquisito diseño, y la capa que envolvía su cuerpo desnudo, de brillantes pechos humedecidos por el calor de la noche la enmudecieron por un instante, y al querer estirar los brazos para acogerlo, se dio cuenta que estaba atada de pies y manos. Don Juan puso un dedo en sus labios pidiéndole que guardara silencio, indicando que de no ser así escaparía por la ventana... luego él recorrió sus cuerpo con los dedos dibujando su esplendida figura, y rodeando sus pezones acariciando sus aureolas, dejó posar sus labios sobre su vientre inquieto, y fue sacando las gotas de sudor con los labios que brotaban de su piel. Subió entre sus senos para besarla en el cuello mientras ella trataba de respirar entre sensaciones... al sentir la fragancia del extraño amante, se dejó seducir sin decir palabras mientras sus labios dibujaban los gemidos que de ella escapaban...
Recorrió cada pedazo de su piel desnuda, recorriendo hasta los rincones que ella creía que jamás liberarían un gemido... sus brazos luchaban por desatarse y abrazar al amante, pero las cuerdas resistían más allá de su deseo... cuando sintió la lengua juguetear entre las paredes de su vagina, vió como su fuerza se desvanecía para dejarse degustar por los labios del hombre del atrevido enmascarado... vio como sus piernas se desvanecían y una fresca corriente recorrió su cuerpo, al cerrar los ojos perdió el control de su alma, su cuerpo estaba siendo violado por el más osado de los amantes... La presión que el ejercía sobre sus labios vaginales era justo el que ella necesitaba, los movimientos de su lengua eran justo el baile que hacía bajar su humedad por su piel, y cada beso cerrado sobre el ínfimo pedazo de carne agitado, era el que ella deseaba sentir...
Luego sus piernas se fueron abriendo al compás de sus besos para pedirle que la cubriera con su cuerpo, entrando con toda su virilidad por entre sus carnes dilatadas y lubricadas por las caricias del amante... Vio como ese cuerpo se levantaba dejando caer el pantalón de exquisitas telas que cubría sus sexo, viendo emerger las dotes viriles del hombre que vestía de negro a torso desnudo. El sexo que se levantaba ante sus ojos la hizo cerrarlos una vez más para concentrar sus fuerzas en la sensaciòn que iba abriendo su vulva hirviendo entre sus piernas... la embestida suave y deliciosamente varonil, fue entrando hasta abrirle el alma entre jadeos y gritos de lujurioso deseo... y por algunos instantes para ella, sólo existió esa eterna embestida que no dejaba de llenarla de goce y satisfacción, hasta que los movimientos se hicieron infinitos y no pararon de dispararle sus sentidos entre nubes luminosas, cada vez que el entraba, los movimientos de su cuerpo la iban envenenando de deseo... unas veces sentìa la presión del pene sobre la parte superior de sus labios presionando el clítoris en deliciosas sensaciones y luego como si horadara un tesoro preciado toda la vida...lo sentía muy profundo y veces superficial... cada movimiento era distinto... su corazón fue dibujando exquisitas sensaciones y finalmente bajo por su espalda el más hermoso de los temblores que había conocido disparando su cuerpo sin control contra las murallas que le rodeaban mientras el amante no dejaba de empujar entre alaridos ... algo tibio explotó dentro de ella, algo que alguna vez soñó sentirlo entre sus piernas, pero que era difícil de distinguir al momento del orgasmo... y cayó rendida sobre las sabanas de seda..... mientras el enmascarado dibujaba sus labios con besos y desataba las manos agotadas de tanto luchar por desatarse.... de nuevo el silencio acusaba el retiro del amante, que nunca quiso revelar su identidad..."
Don Juan De Marco

viernes, 24 de abril de 2009

La Madurez...

"... Estaba mirándose al espejo, acariciaba sus arrugas queriendo borrarlas con los dedos. Estiraba sus ojos casi hasta achinarlos entre sus dedos...Levantaba con sus manos los pechos acodándolos en el aire, enderezaba su espalda...La verdad es que verla desde detrás era un espectáculo maravilloso... el camisón de seda dibujaba sus nalgas a cada movimiento...me acerqué sin hacer ruido, y a sus espaldas, dejé que mis manos tomaran sus nalgas. Se sentían suaves, ya no eran tan duras como antes, pero la sensación que causaban al tacto de mis dedos, carnosas y bien dibujadas, me hacia flotar en el aire... Sólo llevaba mi pantaloncillo corto del pijama, y mi sexo se movía inquieto bajo las telas...estaba excitado y sentí la necesidad de apegarme a ella, y en suaves palabras al oído le pregunté...
- Que haces, tratas de detener el tiempo en el espacio?...- y baje por su cuello besando su piel, la miraba por sobre sus hombros y percibí la leve inyección de sus pezones, que como delicadas copas, se dibujaban bajo la seda... mis manos los buscaron suavemente rodeando la copa de sus senos, y los fui dibujando con mis dedos.. modelando la arcilla que ella sentía poco atractiva... quiso voltear para saludarme con un beso...
- quieta, dejame disfrutar de tus años...- y deslice mis manos por su vientre cogiendo la seda entre sus piernas... esta se fue humedeciendo en el silencio de mis besos... rodié sus caderas para levantar el camisón y sentir sus nalgas desnudas, mientras mi sexo se erigía entre sus piernas rozando levemente el suyo, en vaivenes cansinos... ese cuerpo que se sentía dañado por el tiempo, pero endulzado con los años, se dejó caer apoyado en el lavamanos... y quebrando la espalda, busco con sus manos mi sexo y lo encamino en el suyo. Los gemidos no tardaron en hablar, y empuje levemente para deslizarme dentro de ella...el aceite desprendido por el deseo de ser poseída, alivió la tarea que antes se hacía un lío. Hoy no existían los nervios, ni el miedo... conocíamos perfectamente lo que deseábamos y lo que a ambos nos gustaba, conocíamos cada milímetro de piel, cada grano, nuestros rincones donde se disparaba el deseo, conocíamos nuestros besos, y como nos gustaba grabarlos en la piel... las fragancias... el gusto... y la forma...
Su cuerpo tendido sobre la cubierta, le abrió las puertas al deseo, y fui empujando para enterrarme en ella suavemente... mis caderas danzaban entre sus nalgas entrando y saliendo de sus delirios tras las décadas, y se fue olvidando de su edad para preocuparse de su cuerpo, que no pedía nada más que caricias para soportar el paso del tiempo...y entonces le susurre dulcemente:
- Guarda silencio y déjame disfrutar de este cuerpo que he visto madurar entre mis dedos....-
...y entonces los gestos se terminaron ante el espejo, para dejarme disfrutar de su piel sin cargo al tiempo... Cada vez que me iba entre sus carnes, disfrutaba más el paso del tiempo, que hoy era tranquilo y sin miedo ... cuando me acercaba a ella sólo había deseo... ¿quien se preocuparía por el paso del tiempo? ..."
Don Juan De Marco, madura al sol de mis deseos...

jueves, 23 de abril de 2009

Besos Negros...

" Entré en penumbras, la delicia de sus nalgas iluminaban los rincones de la habitación. Tan perfecta como la creación, tan dulce como el fruto del paraíso... brillan a las luces del farol... sudan libertad. Carne redonda de mis deseos, elixir de fantasía... dorado vuelo de placer, hoy serás mía.
Me acerqué para tocarla, acariciar cada rincón...
"Diosa del universo... "
Al rozar mis manos sobre las carnes se encogió para ofrecer el fruto abierto bañado en néctar celestial, carnoso pedazo de cielo que alcanzaría con mis besos... jamás había visto tantas pinceladas perfectas aplicadas en un mismo lugar... pedía a gritos que las besaran y sin dudarlo en ningún instante me acerqué a recorrer la perfección de su columna vertebral, que como valle en flor brotaba entre granos mojados, el sudor lo bañaba todo. La exquicitéz de la suave piel se disparaba loca entre mis dedos. Al tomarla entre mis manos fui abriendo el paraje más oscuro de su ser, aquel punto de sensibilidad majestuosa, donde el pecado se transforma en virtud ... y dejé que mi lengua la recorriera entre estímulos, gemidos y angustias..
Rodié el borde del volcán en besos dibujando la locura del amor, dejando el hilo más delgado, como huella grabado en su piel. Ella separó las piernas entre murmullos y fuí desvistiendo la flor abierta a mi justo placer, llenandola de besos negros ... Bebí del brebaje prohibido, entré hasta el fondo de su alma abriéndola con mi lengua insaciable y engullí la más hermosa de las joyas, engarzada en diamantes de sudor... El sabor de su alma estaba en mis labios. El angustiado ronroneo inundó el espacio de la habitación, iluminándolo todo... Sublime sabor el que recogí de tus carnes, sublime néctar el que llenó mis labios de infinita obsesión... Sus nalgas se apretaron huyendo de la redención, pero mis dedos cerraron el paso sin dejarla escapar, estaba sometida y entregada al más dulce de los placeres que conocería jamás... Los orgasmos no se dejaron esperar y disparado en gozo, fluí entrando en las carnes vírgenes separando sus caderas, para grabar en fuego sus entrañas, que no dejaban de llorar por la anciedad provocada..."
"Poseída desde el cielo, Sometida en la tierra y Muerta en el mar..."

Don Juan De Marco, sin asco al amor...

miércoles, 22 de abril de 2009

Visita de AriaDna...

" Y entraste a hurtadillas, a escondida en las sombras, dormía... Tu mano no espero el alba y sin tocar la noche, me dejé atrapar por tus dedos... Empuñaste mi sexo mientras en reposo estaba, y aunque a mi cuerpo le gustaba, no quise despertar... entonces, tus dedos se cerraron atrapando las venas muertas para hacer nacer el deseo...
Siento como crece en tus manos sometido, pulso a pulso, en sigilo...

Me recoste sobre mis espaldas, no quería despertar... El vaivén de tu mano agito mis sentidos... Bocado a tus labios fue sometido, y la humedad de tu boca suavisándolo todo... Dejaste que la piel te mostrara desnudo el corazón partido... de donde el néctar brotaba aturdido. Una cristalina gota de miel emergía ... chasqueaste la lengua entre gemidos, y la virilidad desapareció cubierta por la noche húmeda de tus labios ... El placer se convirtió en gozo dormido, y fui gimiendo entre latidos... sentí abrirse mis sentidos, sentí el flujo de las venas recorrida en sangre, sentí tus dientes mordiendo la cabeza y la lluvia prendida en mi vientre, gozo sublime... Ahora chorrea dentro y desaparece entre tus labios...
Al abrir los ojos ya no estabas, Mi corazón aún latía..."
Placeres de Don Juan de Marco...

Doblando sabanas negras...( A Capri...)

"... te dejas seducir entre sabanas negras, con la almohada entre las piernas... Como queriendo detener mi aliento entre los muslos, absorbiendo el elixir que escapa de tu sexo... la almohada esta mojada y el aroma que guarda es la esencia de tus deseos.. Aquel deseo que quiero beber abriendo tus labios con los mios, recorriendo tu suave aceite salado, besando cada sitio de tu piel entumecida...
Desgrano la tela rasgando gemidos, poso mis labios en tu nido, arranco a besos tus sentidos... des hobo huevos en almíbar dejando mi olor entre tus piernas... sudas.. gimes soltando la almohada, esa almohada negra que no contiene mis embestidas, y dejas que mis labios te posean, que mi lengua arranque gritos placevos... eres rama y yo el arroyo que acariciante te arrulla y te cobija... entro en agua lavando tus gemidos... desaparezco en tus sentidos, para formar parte de los tuyos encendidos... te poseo y clamas indiferencia.. soy amante esquivo... pero entre tus piernas revivo..."

Don Juan de Marco.. Doblando sabanas ...

Abre tu ventana...

" Salvajismo y morbo se presentaban en la misma mesa, cada bocado era engullido por las bocas deseosas, y entre las piernas unas cosquillas que les hacía temblar el vientre, los deseos siempre estaban escondidos tras letras... Aquellas letras que leían a escondidas en la penumbra de sus cuartos, con los dedos enquistados en sus sexos, clamando besos y caricias. Aquellos que revoloteaban cual mariposas rescatando el caldo por su vulva derramado... algo les decía, debían tenderse en la cama, dejar las piernas y ventanas abiertas a ver si una brisa les acariciaba su piel, despertando el deseo de ser por ella poseída..."

Don Juan De Marco. Por la ventana...

martes, 21 de abril de 2009

Diosa... La Ruta del Deseo

"... Ese sendero que he recorrido mil veces y que no me cansa caminar en besos... Esos selváticos cabellos que se enredan en mi nariz y la forma de tu rostro embravecido... aquellos labios que no dejan de gemir, aquella lengua inquieta que no para de degustar el sabor de tu piel... aquellos pechos en disparo sometido gatillando los pezones a mis caricias... ese vientre que no deja de bailar cuando recorro llano tu ombligo, aquellos bellos rizados en la oscuridad y ese mar que me provoca al pasar... muslos mojados por el sudor del deseo, aquella fuente de vida que no dejo de probar... mil noches entre tus piernas, mil gozos entre tus labios.. mil orgasmos que no dejan respirar... eres tu el sendero del deseo y el valle de mi extasiado ser... he de volver una y dos mil veces a recorrerlo con mis dedos y a besarlo con mis labios..."
Don Juan De Marco... mis deseos...

La espera... (a Elsa M.)

"Y Elsa resbalaba entre las sabanas gimiendo por el despecho y la falta de Amantes... lo había esperado por horas a que el entrara por la ventana, pero el aire era espeso, y la brisa no alcanzaba a tocar sus carnes, entonces decidió entregarse a un juego de dedos colmado de éxtasis y lujuria... mientras gemía, las lágrimas corrían por sus ojos y el libido por entre sus piernas... Rogó durante horas esperando su llamada, mientras sus dedos iban destilando entre sus carnes... su vientre dibujaba holas eternas, pero no llegaba a concebir orgasmo alguno... de pronto una brisa entró por su ventana y ella hundió sus dedos entre sus labios mojados, y una corriente alterna recorrió sus entrañas, el orgasmo se dibujaba en su rostro, los dedos se ungían de néctar robado, mientras su espalda se azotaba contra el colchón... sus piernas se abrieron para recoger la brisa, y un aire frío recorrió su interior grabado en aceites sexuales. Era ella y sus dedos, a solas, en un cuerpo frío y un sexo cálido... y las lágrimas volvieron a mojar sus ojos... esa noche Don Juan No Acudiría a su cita, y sus nalgas seguirían reclamando caricias..."
Don Juan De Marco... espera....

lunes, 20 de abril de 2009

Salvaje...



"... en esas calles donde un día el amor fue desechado para introducirse en los callejones de la perdición... donde las manos se amarraron para tocarlo todo, sin pudor, mientras se deslizaban bajo tus faldas e iban tirando los encajes de tu ropa interior, donde los dedos arrancaron el deseo a golpes suaves y caricias sedosas, donde tus senos abrieron el escote para ser devorados entre mis labios. Donde un dedo, sólo un dedo bastaba para arrancar lamentos y gemidos de tu garganta, donde recogía con hambre cada gota que destilabas, donde el gemido se volvió beso ahogando los fantasmas de mi extaciada obsesión por los coños mojados..."
Don Juan De Marco, deseos...

viernes, 17 de abril de 2009

Y esta Desnuda ... ( A Rebecca)

"...Desnuda y diafana se mueve entre las sabanas sedosas, y son mis caricias las que inquietan sus noches, mis dedos los que la despiertan, y son mis besos los que la embriagan....Y esta sola y desnuda entre sábanas de raso suave y sensual... tiembla acariciada por el viento...y esta desnuda....
Yo, sin poderla alcanzar, y esta desnuda...
Esta desnuda esperando su regreso... esta desnuda..siii desnuda....y su cuerpo brilla por la luz que la somete a exponerse entre farolas. Y sus nalgas se dibujan bajo las sabanas que de pronto son descubiertas por el viento que entra por la ventana, y logro ver sus plieges apretados, sus carnes duras y suaves, y el abismo que estas van formando en su caída, el viento dibuja granos en su espalda y brotan en su piel enriqueciendo su belleza, la deseo...Y esta desnuda...
¿hay alguna imagen más linda y perfecta que una mujer desnuda dándole la espalda al deseo?...
"Don Juan De Marco, mirando sus nalgas a escondidas...."
(Porque alguna vez leí algo de Rebecca escrito en su hoguera " Dormir Desnuda"....)

miércoles, 15 de abril de 2009

Al Borde del abismo..

Alguna vez leí poesías eróticas, y una de estas fue " A orillas de tu cama", eternamente larga e interminable me hizo recuperarla y sobre escribir en ella algo de mi sobre las palabras del autor, sería plagio, pero para mi fue la perfección. La escribió un tal José Medina jimenez y yo cosecho de las palabras que él sembró:


"Dos cuerpos empapados, bocas húmedas, labios mordisqueados, gotas de sudor como estrellas, cuerpos y pasiones enredados, y como testigos la pared, la ventana, sabanas arrugadas y gemidos de dos personas en una oleada. A orillas de tu cama, a orillas de tu instinto, al borde de lo inimaginable... contemplas la luna tras los cristales, tu mente dirige un disparo al vacío... un estruendo en mi piel y aparezco ahí... a orillas del deseo. Mis manos respirando en tu cama.Caen mis labios al abismo, llegan a su primer destino dorado y canta la agonía de tu desnudo cuerpo... Mis ojos deleitan mi fantasía; mi cuerpo susurrándote. El desenfreno avanza con decisión, diviso un valle de fuego encendido. Mis manos, abriendo camino al furor. Mis besos apagando el calor entre tus piernas, mi lengua paseando en tu sexo....

Tus manos escalan por mis piernas, ahora navegan presurosas al puerto y al faro dibujan compulsivas el sabor de sus anclas, desgarran sin piedad la delicia del placer... Un estruendo que desbarata tu cama y tus manos recorriendo mi sexo despierto. Acompañas mi posición y te acoplas frente a mí... y en movimientos de cadera al cielo bajas hasta mí. Mil gotas de sudor responden al placer. Tu respiración ceñida, presurosa, quejumbrosa, copia la prisa de nuestros movimientos...

Mi pierna, pasa por entre las tuyas y llegamos a orillas de tu cama... dos cuerpos en ebullición fundidos entre sabanas. Hasta que el universo se abre entre nosotros, y las cataratas del deseo rompen las represas extasiadas y contenedoras de aguas estancadas por el pudor y la egemonía de nuestros cuerpos."


Don Juan De Marco, Palabras que cosecho de lo que otro sembró...

Caricias de Don Juan De Marco...

" Mis ojos te observan, mis dedos te tocan, mis labios te besan provocando un estallido de humedad en ese lugar cálido y ardiente donde se esconde el deseo. Unos dedos que como alas de mariposas inquietas descienden al jardín del deseo, buscando de tu sexo arrancar la miel del pequeño océano donde se pierden tus pudores.
Labios y lengua fundidos te buscan inquietos hasta ahogar la fuerza de tu interior, naufragando en oleadas de placer y gemidos de pasión, muriendo poco a poco, piel a piel, en el eterno abrazo del èxtasis... Impulsos que me transportan hacia tu cuerpo moldeado para mis manos, se confabulan con mis labios deseosos de humedad, los imagino entonces besando y bebiendo el sabor de tu cuerpo, te sostengo, estoy entre tus piernas con mi boca murmurando tu nombre. Entonces tu respiración se agita y nuestros cuerpos se estremecen, mis dedos descifran tu cuerpo y guían mis manos a lugares seducidos por mis caricias, tus labios enrojecen, te has entregado al delicado movimiento de mis dedos sobre tu piel desnuda, dibujando tus senos y pezones erguidos, buscando sostener fuertemente tu figura y fundirla con la mía.
Tiendo tu cuerpo desnudo sobre las sedas rojas de tu cama blanca y me recuesto sobre ti, deslizando las palmas de mis manos hasta encontrar tus pechos, que endurecidos me esperan mientras mis labios disfrutan de tu suave espalda. Tu respiración se transforma en deliciosos sonidos, tus sensuales caderas se apoderan del espacio moviéndose como delicadas ramas sopladas por él viento e incansablemente buscan tener contacto con mi piel. Si, mi cuerpo, al igual que mi corazón, entran por una cálida vertiente melosa y frágil. Tu piel se dispara como las estrellas al amanecer. Humedecido entre tus piernas, me deslizo dentro de tì, como la abeja obrera en el panal mojado, y las olas se dibujan en tu vientre agitado. Siento nacer el flujo seminal disparado por tus caricias vaginales empalagosas, y lo lleno todo..."
Don Juan De Marco en tu piel..." placeres que dos corazones generan al renacer."

martes, 14 de abril de 2009

Las Sabanas de Lía...

" y entraba por las noches por su ventana, como la brisa del mar. Su Fragancia estaba por todas partes. Al levantar las sabanas, su cuerpo yacía desnudo, sus nalgas acariciaron mi llegada, y entre sus piernas la suavidad húmeda de una noche muy agitada... ella aún sudaba sus sueños, y su sexo así lo reflejaba... no podía resistir la provocación de tocarla. Para no despertarla, me acerqué a sus nalgas depositando el más dulce de los besos, provocando la separación instintiva de sus muslos. El vello púbico se asomó entre sus piernas, y mis dedos intentaron tocarlos, no quería depertarla, los rocé con mis dedos, y sus piernas se cerraron atrapándome en su ya mojada morada... sentí que el mundo se hundía entre sus piernas, y la tibieza que de allí emanaba me hizo caer de rodillas en su cama... mis dedos se hundieron succionados por la suave humedad, y sus gemidos inundaron la habitación...nada demoramos en jugar entre las sabanas, me esperaba hacía horas mojada..."
Don Juan de Marco, entre sus sabanas blancas...

domingo, 12 de abril de 2009

Dialogando con Erótika...

... Y la piel cálida y pecosa de una pelirroja, evoca la lujuria de una ola que rompe en la playa, removiendo lo que sale debajo y haciendo emerger el espumoso deleite del amor...
"Aquí estoy medio desaparecida sumergida en el otoño, en el silencio de mi cama vacía, en la caricia que no roza mas que mi cuerpo, y es cierto disfruto de mi silencio y de mi noche, me disfruto a mi misma mi piel es suave no en vano las eternas horas restregándome exfoliante y los benditos productos para que le tiempo no me inunde ni sumerja en la tierra movediza y sin retorno, mientras mi corazón se queda estancado en estas letras deshojadas que no saben pensar en nada definitivo, como si el amor hubiera perdido el sentido, como si el silencio que tanto ansiaba ahora fuese una tortura para desandar el nuevo camino.
Aquí sigo quieta y desnuda, dejando que la vida me lleve en su marejada hasta ahora amarga y melancólica, mostrándome nuevos horizontes, nuevos brazos, nuevos besos, me dejo llevar como siempre por la vida para qué ir en contra del propio destino. Sigo respirando por inercia hasta que el cansancio de pensar me adormezca eternamente."
Erotika


"..y la soledad lo inundó todo, sólo la compañía de sus dedos la hacía gemir entre las sabanas...Mientras sus hijos dormían, ella se entregaba a sus delirios...Aquellos que arrancaban sus dedos de deseos que ella imaginaba pero no lograba alcanzar...¿porqué la vida tan injusta la poseía y le arrancaba notas de ansiedad?... soñaba con que la bebieran, que una lengua le alcanzara mientras habría sus piernas ofreciéndole su sexo al deseo...y de pronto pensó en él.Como sería en la cama, que haría entre sus piernas aquel amante que aún no conocía, pero que le despertaba las más angustiosas sensaciones al leerlo... ¿cómo sería? ¿ serían sus dedos tan suaves como sus palabras? ¿ sería el amante que ella buscaba?...y no dejaba de acariciar entre sus piernas la imagen de aquel desconocido...."
Don Juan De Marco....


"Aquel escritor que encendía su cuerpo a cada sílaba desnuda emergió desde el fondo de su silencio para recrear en su oído cada letra abandonada, -¿como será el sonido de sus caricias?- mientras los dedos del tiempo entrelazaron sus latidos huertanos fundiendo los suspiros entrecortados al unisono por cada gemido extendido en la penumbra , y el tiempo escurrió despacio entre sus piernas y el tiempo dejó de ser frío y tempestuoso y la escarcha se quedo en el vidrio de aquella pantalla hasta que su amante poeta atravesara el ciber espacio para sumergirse en ella de nuevo. "
Erotika


" sólo dejo que los dedos hablen sembrando en su vientre cada sensación que quiero provocarle, al llegar a sus nalgas dejó que mis yemas vayan contándome como es, y dejo que mis labios me digan el sabor que sueltan sus noches...Sigo sembrando en cada trozo de piel el deseo que de sus carnes arranco, para finalizar entre sus muslos bebiendo todo lo que ellos me quieren ofrecer como ofrenda...Me gusta tu olor, me gusta tu sabor y los ruidos que arrancan de tu sexo cuando ya estas mojada, y tus gemidos dibujando olas en tu vientre... son mis sentido que trabajan para darte placer y sacar todo el deseo de tu piel..."
Don Juan de Marcos

miércoles, 8 de abril de 2009

Don Juan De Marco....



Cuando la ames, dile que vive en tus sueños, que no habrá ninguna màs que ella para tí.
Cuando le entregues la promesa de tu amor eterno, sabrás si has amado tanto, si has amado realmente a una mujer de verdad...


¿Has amado una mujer de verdad...?

Don Juan De Marco...

martes, 7 de abril de 2009

Dialogando con Arkantis.......


"... dormía, y una de mis manos bajo a sus nalgas, su camisón se había subido hasta sus caderas...No lo resistía, sentirlas desnudas...Dejé que mis manos la acariciaran suavemente con mis dedos, mientras la suavidad de su piel se estremecìa. Su cuerpo se acomodó a la caricia, sabía que le agradaba... luego un dedo dibujó la linea que las separaba y sólo se detubieron en el crater sudado, rugoso y fragante. Luego mis dedos alcanzaron mi nariz disfrutando el aroma que la noche había dejado en su cuerpo...
-delicioso- repetía somnolienta...
Habrió los ojos y me miró con ellos dormidos, el sol se reflejaba en sus pupilas, en cada mirada me poseía...
-Hazme tuya... - y acarició suavemente el prepusio que mi deseo cubría...."

Don Juan De Marco..." Dialogo con Arkantis"...

Sus labios, sus dedos...

"...Ella no podía resistir la tentación psicológica de continuar ininterrumpidamente con la estimulación. Sus manos no dejaban de mover la piel que cubría mi sexo. "Punto de desencadenamiento" de la eyaculación. Al momento de empezar a sentir que el orgasmo se hacía inminente, mi mente empezó a divagar. Sentía como se apretaba mi cerebro dentro del cráneo, una corriente se descargaba en mi cabeza, imposible de evitar. Seguramente, resistir la compulsión de continuar, hacía mucho más larga la "excitación". Mi pene se endurecía creciendo entre sus dedos, apretaban mis testículos. Apretaba para sentirlo crecer en pulsaciones, erecto e hinchado, bombeaba con fuerza como volcán a punto de erupción.
Estoy muy excitado y la erección es plena. El pene está muy duro y la eyaculación es inminente. tengo una sensación como de no aguantar más, siento como esa fuerza baja de mi cabeza atravesando mi corazón. Ella lo engúlle entre sus labios y aprietan hasta ahogarlo. La corriente sigue bajando, mi vientre se aprieta bajo mis costillas, trato de contener el aire, de no respirar, creo detenerlo por unos segundos. ella libera a la bestia soltando la boca sin dejar de tenerlo adentro, mientras su lengua, lo recorre de un lado a otro, succiona y vuelve a deslizar hacia la profundidad de su garganta, sus mejillas lo cubren envolviéndolo en dolor, quiebro mi espalda y caderas tratando de liberarme, su mano me tira y su boca no deja de engullir y contenerlo adentro. Mis ojos se abren mirando al cielo..., perdidos,... desbocados,... y baja pulsando entre jadeos y contracciones. Los músculos de mi cintura se dibujan en la piel, las contracciones se vuelven involuntarias, pierdo el control de mi cuerpo. Como una bolsa al vacío, engulle a la bestia, soltando y volviendo a engullir, gime con fuerza resoplando para tomar aire por la nariz, lo quiere ver eyacular dentro, no quiere perder ni una gota de ese liquido salobre y espeso que llenará su boca. Mi columna siente como baja el deseo por mis vertebras, con fuerza avasalladora, las pulsaciones son infinitas e interminables, hasta caer en la espina dorsal, la que ordena a mis nalgas apretarse y contener. No aguanto más, mis testículos se ponen duros y se recogen produciendo dolor y placer en mi mente, ella grita con el pedazo hombre dentro, ... gruñe mientras sus ojos me recriminan la espera. El esfínter esta entre mis nalgas apretado y siento como la explosión llega al tronco con la fuerza de las mareas, y va rompiéndolo todo adentro. Espeso, caliente y pulsante. Ella relaja sus labios y espera. Emerge por el cráter explotando en su boca, mi cielo se colma de estrellas, "mojándolo todo". Ella, suelta y lo deja libre sin dejar de agitar con sus manos. El segundo chorro salta en el aire hasta golpear y quedar prendido en su cara, una y otra vez, en pulsos intermitentes, y gemidos de placer. Ríe a carcajadas, disfruta cada explosión con felicidad. "Las monedas de plata" van quedando prendidas en su cuerpo, mientras él se deja caer hasta azotar su espalda contra el colchón... Ella sigue agitando el fruto produciendo dolor placébo en sus carnes y sobre su piel. Cada vena pulsa, extendida y rugosa, una y otra vez. El brebaje no deja de saltar en su rostro. Ve como el cuerpo del amante va relajando su vientre,... lo deja..., pulsa entre sus manos, lo agita lentamente, mientras su cuerpo tiembla de placer, hasta que la almohada lo recibe en la caída. Su vientre se calma... Ella mueve su piel con delicadeza acariciando con sus dedos... El amante agoniza, y ella se acerca para besar la carne viva, y succionar las cristalinas gotas que se dibujan en cada apretón. Finalmente, deja que el miembro aún duro, se deslice entre sus labios hasta tocar sus amigdalas... y lo va liberando a suaves suspiros mientras este se calma... hasta que sus labios se detienen en la brillante cabeza, y siente los últimos respingos de la bestia dormida..."

Don Juan De Marco... Dormido.

domingo, 5 de abril de 2009

El Barandal en Parìs...

"... y mientras sus ojos a la lejanía miraban, levante la tela que sus nalgas cubría... ella apoyada en el barandal del balcón, y tras de ella, don Juan acariciando sus nalgas mientras al paisaje gemía...
-Despacio, quiero sentirte despacio- entre gemidos repetía...
Y yo abrí mi pijamas, y deposité mi sexo entre sus nalgas, dejando que este las acariciara... mientras mis manos en sus senos estaban... El cuello se retorcía entre besos y miradas... y su cuerpo al barandal se apretaba...
La noche cubría de estrellas el banboleo de nuestros cuerpos mientras el barandal temblaba, cada roce de su sexo con el mío, provocaba espasmos en el aire...
La luna, testigo de la dionisia relación, vibraba en las alturas, y con sus rayos alumbraba cada rincón de su cuerpo suplicante en las alturas...
Meloso y suave su sexo recibía cada embestida, y sus senos dibujaban la excitación en su piel...tibia sus nalgas se dejaban rozar por mi sexo, y despertaron los gemidos escondidos, hasta que sin provocar dolor, se hundió suavemente entre sus labios vaginales, mojados, hinchados de placer y lujuria... y fui cubriendo cada rincón en su oscura morada.... sus manos engarradas en la fina y envejecida madera, movían los maderos con desesperación para no caer de las alturas, hasta que por fin sintió correr el tibio jugo que nacía en mis entrañas resbalando por sus piernas. Dió la vuelta para que bebiera de su sexo espectante y entre resoplidos de angustia, se quebró en la oscuridad de la noche, mientras mi boca se llenaba de toda ella... fueron segundos de pasión, pero siglos de deseo..."


Don Juan De Marco, en el balcón de la "Rue Morgue" en París...

sábado, 4 de abril de 2009

La Perla de oriente. ( Shang Yue...)

"... Sentado en el sillón, con un cigarrillo encendido, esperaba a que llegara....se abrió la puerta y me miró a los ojos...Una bocanada de humo cubrió la luz de la pequeña alacena, le pedí que se desnudara... Su vestido dibujaba claramente sus pezones y la redondez de sus delicados y pequeños senos de adolecente. La seda roja no escondía secretos. Al mirar siguiendo su vientre, podía sentir la humedad que dibujaba su sexo en aureolas su vestido ...
Y descolgó los tirantes del vestido para dejar caer la delicada prenda de seda resbalando por su cuerpo... parecieron siglos de caída. Sus senos acariciados por la seda, disparo los casquillos de su pecho, como dos botones de junco a la caricia del rocío, liberando una gota transparente. Duros como un diamante engarzado en la más exquisita piel, sinuosos como el mar en calma...eran hermosos...
La tela siguió su recorrido liberando su cintura , para detenerse en sus caderas...sus dedos bajaron resbalando por sus senos deslizándose a su vientre, entre la tela y su piel, para dar un segundo aire a la caída... sentí como la tela iba liberando cada rázgo ínfimo de piel, hasta quedar desnuda... con impresionante suavidad y delicado ademán, fueron liberando los vellos cuidadosamente depilados a su paso, como resortes encresparon su figura... el deseo no me dejaba pensar... a contraluz se dibujaron sus labios vaginales abiertos por la humedad, separando dos pilares de hermoso torneado...
la ceniza cae por los aires hasta alcanzar la alfombra persa que nos serviría de aposento.. -De rodillas- le ordené, sin dejar que la luz iluminara mi rostro... como geisha se dejó caer a la alfombra y abrió sus piernas para ofrecerse en sacrificio, mostrandome el licor del deseo que bebería para embriagarme.
Hang Yue, la niña de oriente, de ojos razgados y facciones infinitamente delicadas, sería mi regalo...
Lleve mis manos a sus cabellos y los peiné con delicadeza, jalé de ellos para dejarla tendida en la alfombra... acaricié nuevamente su pelo hasta alcanzar su rostro, y dejé que mis dedos le recorrieran. Sumido en la embriaguez bajaron por su cuello para hacer un ademán de ahorcamiento, sin aliento ya en su rostro solté para bajar hasta sus senos deteniéndome en sus pezones endurecidos,...
Dos dedos, que como torniquete, los giraron, liberando el deseo entre gemidos. Posé mis labios para recoger las gotas que habían liberado, mientras mi mano se deslizaba por su vientre alcanzando los enredados vellos que se enrollaban en mis dedos, y jugué indefinidamente...
Su sexo empezó a brillar y supe que era el momento...bajé para enfrentarlo dejando que mis dedos se hundieran en su piel... éxtasis... Ella gemía en silencio, suspiraba con aire entrecortado...y buscando entre sus labios vaginales dejé hundirse a dos de ellos. La piel era suave y frutosa en la entrada, luego rugosa en su interior, como una nuez... su vientre dibujo oleadas de placer visibles, y respirando con dificultad pedía prisa en el proceso, pero esto necesitaba tiempo para madurar, y mis dedos siguieron penetrando en pausa indefinida, hasta que un gemido escapó de sus labios, mientras sus caderas se quebraban. Engarcé los dedos en la nuez que había en su interior y una combulción disparó toda su energía convertida en agua, los caudales fueron a golpear en las murallas mientras jadeaba enloquecida, yo soltaba para volver a entrar entre sus carnes y nuevamente disparar sus caderas hacia el cielo... muchas combulciones invadieron su cuerpo hasta caer rendida. En esos momento me recosté sobre su cuerpo, separé sus piernas, para deslizar mi sexo dentro de ella y mover mis caderas haciéndola delirar en gritos de agonía...
Era bella, era mía... yo era su emperador y ella estaba ahora para satisfacerme...."


Don Juan de Marco y la perla de Oriente...

jueves, 2 de abril de 2009

Entre sus Nalgas....

"... Dos nalgas que temblaban entre mis dedos, y una lengua que no dejaba de maravillarse con su sabor...y ellas cedieron para abrirse como una nuez, y mientras buscaba el camino para entrar, ella gemía pidiendo a gritos que la traspasara.. quería sentir la dureza del macho entre sus nalgas... y me deslice suavemente entre sus carnes, separando sus deseos, un grito ahogado lo inundó todo, mientras sus labios babeaban de placer... cada entrada se convertía en una perfecta estocada, cada desliz, dibujaba el placer en su cara. Y se abrazó mordiendo la almohada, y el silencio llenó el vacío mientras descargaba mi semilla hirviente, destilando miel en su interior, y luego un grito lo congeló todo....Estaba satisfecha, y el amante yacía atrapado por su piel sin poder despegarse de ella..."

Don Juan de Marco, entre sus nalgas....

"A EMBRUJADA ", primavera en España.

" ..Y llegó la primavera sembrando el fuego en mi alma, quise buscar la brisa para que me refrescara, pero una vez más ella había amanecido desnuda en la cama.. Recorrí su piel con mis ojos buscando el origen de mi deseo...
Aaaaaaaaaah... verla desnuda, su piel brotando entre las sabanas, y el sudor de su piel que lo llenaba todo. Su aroma de hembra en celo, sus piernas semi abiertas suplicando una caricia, sus labios hinchados por la pasión... necesitaba la brisa que entraba por la ventana, el aroma de las flores confundido con el de su sexo, y sus senos caídos a la voluntad del sueño llamándome a besarlos y beber de ellos... la figura de sus caderas dibujada por el pincel de luz que entraba por la ventana....
No la quise despertar, pero me arrodillè al borde de su cama apoyándome en las sabanas abiertas... y me acerqué a su cuerpo para sentirla, para olerla... y con besos armar una escultura en su piel... fluí besando sus muslos humedecidos por el calor de la mañana, que como rocío brotaba de su piel, hasta que entre
modorreos somnolientos y gemidos sutiles, fue abriendo sus piernas para llenar mis narices de su fragancia y olor a sexo que brotaba mientras se abrian.. Sus labios vaginales permanecían unidos escondiendo todo su color... y lamiendo las delicadas carnes, hice que se separaran para beber de ella su esencia, entre ligeros aromas delicados y fuertes a la razón... Gocé cada instante que la tuve, cada lamida de su sabor empalagado en su triángulo mortal, hasta que sus gemidos liberaron la miel que corrió por mi boca...

La dejé dormida mientras corría desnudo a gritar mi deseo al prado que cubría los jardines del lugar...Era mía, era esa delicada sensación primaveral..."

"Don Juan De Marco." Letras que embrujan..."

miércoles, 1 de abril de 2009

ARKANTIS, "DESEOS DE MUJER..."

" El sinuoso camino que empezaba en sus caderas me conducía por montes, valles y ríos de aguas espezas. Sentí temblar la tierra bajo mis besos, y la cascada que se abría entre sus muslos vigorosos. Saborie su sexo mojado y me escondí en el espeso bosque que lo cubría...me quedé dormido y no desperté hasta que despuntó el alba, mis mejillas sudadas y mi saliba en su vientre dormido."
" ... y fuiste tu la que sugestionaste mis noches..Y fuiste tu la que endulzaste mis besos...fuiste tu la que empapaste mi sexo...fuiste tu...fuiste tu...
Y bebi de tus pezones encrespados en deseo... comí del fruto prohibido engarzado entre tus carnes, sentí como tu cuerpo se retorcía entre jadeos, entre lágrimas emanadas de tu carne...Y te bebí toda...."
Don Juan De Marco, deseos...