jueves, 11 de septiembre de 2008

Volando en tus sueños...

La caricia del viento golpea sobre mi piel naciendo del vientre una caricia cálida que se mueve como el junco en un día de primavera.
La piel se eriza naciendo en brote el grano latente de una caricia.Los pezones se despegan de la curvatura de tus senos, el vientre se adelgaza, los vellos se levantan y una ligera gota de sudor corre libre por tu cuerpo. El roce de los senos encienden la piel, tu cuerpo se desnuda ante mis ojos, cálidos y distantes. El corazón late como el trueno en noche de tormenta, los labios gimen, los ojos se cierran dejándose llevar por la ola de calor que del fondo de tu vientre nace....
quieres que el tiempo se detenga, que los dedos suaves de don Juan te acaricien...sientes morir el amor y despertar el deseo, gimes.
Enloquece el vientre en contracciones rítmicas sin sentido, tu mente se oscurece, sientes que una parte de tu piel se entrega abriéndose al goce de un capricho, húmeda, deslizándose dentro de ti, la serpiente despierta gemidos, tu vientre se contrae encarcelando un corazón apretado, explotan tus sentidos abriéndose a aromas penetrantes, a una luz que no acabas de entender de donde viene, de un gemido mudo que te envuelve, de una caricia húmeda que saboreas entre tus labios, profunda y profanante.
El caudal te quema dentro, fluye y te llena abriendo tus más oscuros rincones, inundándolo todo, cada pliegue mojado en tu interior, cálido como la brisa de un verano que se acaba.
Los ojos se cierran acunados por unos labios que apenas te tocan, sintiendo el roce de la piel desnuda que te envuelve.

Y Despiertas desnuda... sin entender porque tu cuerpo amaneció tan suave.
Don Juan de Marco (volando en tus sueños)

Rodrigo Fùster....

Como la hiedra, me enredo en ramas por descolgar.
Como la ola, acaricio el frio temperamento de las rocas.
Como el sol, envuelvo la tierra en calor para hacer brotar las flores.
Como el ruiseñor, enamoro los oidos de las que saben escuchar.
Como los senos, broto al tacto de una mano suave.
Como el sexo, soy libre de expresarme.
Como el amor, llego sin que me llamen.
Don Juan de Marco ( El renacimiento de un amante).