sábado, 24 de julio de 2010

Una vez en la Habana.... ( A Néctar.)

"Recuerdo claro el primer encuentro con tu imagen latiendo violenta entre mis libros viejos cargados de aromas, tu imagen de leña humedecida por el curso de tus tiempos, tu sonrisa dibujando tu historia y tu mirada de carbón encendido entibiando mis sentidos.
¿Te acuerdas cuando viniste a buscarme en esa tarde de lluvia...la vez que llegaste saltando charcos para venir a mi encuentro y nos encaminamos bajo el paraguas al barrio de los poetas para leerme a Cortazar, sus versos eróticos, sus letras llenas de pasión y deseo con tus anteojos empañados por el vapor del café?
También te recuerdo en mis besos la tarde en que aceptaste ese Nocturno que nos mancharía la piel con la tinta de la noche y sonreíste…
Ocurre que te veo en estas calles de la Habana como te vi aquella tarde bajo la lluvia... con la ebullición de tu sonrisa. Ocurre que te siento en forma extraña, en esa capacidad brillante que tienes para leerme el pensamiento y llenarme los huesos de calor, con ese calor tuyo concertado con el mío como parte de un mismo sortilegio, hay que verte caminando por estas calles mi sol, con el espíritu alborotado de tantos recuerdos que van y vienen, deseando que pase pronto este invierno de mierda que se me hace cada vez más interminable, sucumbiendo a ratos entre lecturas interminables, fraguando una sonrisa al saludo de las mulatas rebosantes de piel, intentando encontrar los besos que no tiengo en cada aroma de café...
"Tú me recuerdas las calles de La Habana Vieja
la Catedral sumergida en su baño de tejas
tú me recuerdas las cosas, no sé, las ventanas
donde los cantores nocturnos cantaban
amor a La Habana, amor a La Habana"
Ocurre que te escucho y me conecto con tu sombra y con tu cuello delicado, cuando los días pasando y las noches deseando escriben por sí solas, cuando los dolores se tornan más fuertes que la analgesia del tiempo perdido.
Ya sabes, por estos días ando reclamando letras quietas, y verte a ti calle abajo como sostenida en el tiempo, no hace más que devolverme esas letras tuyas que siempre me sostienen, sin artificios, ni lujos.
Por estos días te puedo ver recortada en las calles viboreantes de luna caliente de esta Habana que nos envuelve... Me pregunto si todo será falso, si todo será cierto, si podrás encontrarme en esos cielos, para atarme a tus estrellas, si no podrás inventarme en besos sin estudiar cada frase, si no tropezarás acaso en esta mirada que desconoces, si no podrás una tarde de éstas, de atardeceres naranjas, balanceándonos en la melancolía del café, saciar mis ganas de ser arte entre los pliegues de tu piel... Te sueño desnuda apoyada en la ventana de viejos visillos, cayendo el sol sobre tu cuerpo, entiviando tu piel.. brillando tu sexo luego de haber hecho el amor... y yo... yo desnudo y tirado en el viejo catre de broce de aquella habitación que alquilamos a la negra esther. Tus senos de niña, tus caderas de mujer, tu sexo rubio enlozado por el deseo, y tus nalgas recibiendo rayos sobre la piel, y aquellos vellos que se disparan en mil colores... la brisa que no llega, el aire que no respira, y ese calor que nos ahogaba mientras hacíamos el amor.
Si ya me he embriagado tanto de tu alma y entendido tanto tus manos quietas que estoy seguro necesitaré los ojos cuando me enciendas la sangre, cuando me recibas pleno entre tus piernas, cuando te esté esperando para que tus versos hagan juego con mis poros en el magnetismo alucinante de esta ciudad remota de vientos tibios y veranos ardientes, en una de tantas de nuestras tardes en La Habana...en aquella habitación. Hay mi Néctar, no podía ser distinto, nadie negaría tus letras ni las podría comparar con las mías, somos tan distintos y tan iguales al pensar, somos tan distintos al escribir, que ensamblamos letras como poesía para hablar distinto de algo tan igual.. somos deseo, carne y piel, somos habrosía, en el cielo iluminado y transparente de la Habana... Ven.. quedate conmigo esta noche."
"Esto no es una elegía,
ni un romance, ni un verso
más bien una acción de gracias
por darle a mis ansias razón para un beso
una modesta corona
encontrada en la aurora..."

Don Juan De Marco....

lunes, 5 de julio de 2010

Seducción.

"Yo tirado en el sofá... y al mirar hacia la ventana un cuerpo frágil a contraluz me invitaba a mirar sin recelo... era tan exquisita su figura como su intención. Buscaba provocarme como el más antiguo de las artes, la seducción a cuerpo desnudo...
Sólo la miré de reojo y y esperé a que se acercara, me gustaba su juego de niña inocente que no veía o distinguía a quien era el extraño sentado en el sillón... cuando ya estaba cerca, mis manos subieron siguiendo sus muslos hasta dibujar sus caderas... y rodeando su cintura la hice a mi.... La exquisita fragancia de su vientre entro por mis sentidos volviendo loco mi corazón... era un bebe... era una niña mimada, pero tan sabrosa como la más madura hembra que había conocido.
Suavemente bese sus senos dibujando con mis dedos sus nalgas aún duras a pesar del tiempo... ella ."creía estar tan lejos de mi, que ese día se dio cuenta, que a pesar del paso del tiempo, aún le amaba como cuando la vi por primera vez... y se dio cuenta que era su actitud la que me hacía desearla como la primera vez.... era tan sencillo... y se criticaba por no haberlo hecho nunca antes.... y no alcanzaba a entender porqué esa sensualidad de aquellos años la había perdido...porqué ..si aún me amaba...porque era tan difícil para ella mostrase desnuda ante ese hombre que con los ojos cerrados y ciego, la reconocería con sólo tocarla una vez...
Las cenizas volvían a encenderse, el fuego volvía a brotar, y sintió que era la primera vez que alguien la tocaba.... tantas veces había sentido esas manos, tantas veces el mismo olor, tantas veces el mismo sabor... ya eramos adultos y nos conocíamos como nadie se podría conocer, pero ese día esa actitud de salir desnuda a contraluz había cambiado la rutina, y parecíamos dos desconocidos que nos entregamos al placer de hacer el amor... como si nunca nos hubiesemos conocido.. .
Y me hizo cosas que jamás habría hecho cuando lo hicimos por primera vez... me había sorprendido, y su olor inundaba mi mente, y su sabor era diferente aquella vez.... quien diría que después de tantos años sería tan especial.... Yo sé que se pregunto, porque dejarlo en las manos de otra si yo lo puedo hacer mejor..."

Don Juan De Marco