martes, 22 de mayo de 2012

Chanel N°5


" Mientras los dedos de chanel despertaban esta mañana sus sueños dormidos entre sus piernas, Baptiste trabajaba en la cuerda del corazon para descubrir con su nariz, cual sería el aroma elegido para darle cuerpo al perfume que tenía al frente, y se encontró con el más dulce y fuerte de los aromas, su nariz incrustada justo en el centro y más profundo rincón de ese sexo palpitante... y gota a gota fué extrayendo el aroma más exquisito y empalagoso que jamás había probado. Luego abrió las piernas de chanel con sus caderas empujando con suavidad hasta deshacerse dentro del más exquisito de sus deseos...poseer el más sutil aroma que jama´s había probado, y que guardaría grabado en su mente... y el que más adelante buscaría esconder en un frasco para conquistar su corazón."

Juan de Marco.... la cuerda del corazón.

Arkanos de fuego


" Y sólos en la noche, acompañados por el chispero de los leños dentro de la chimenea, sentí el cuerpo quebrado de arkantis quién prometía cubrir de besos cada rincón de mi alma... serpenteando e iluminada por la tenue luz del fuego, mientras mis labios sin esfuerzo retorcían su figura entre sus piernas... gemía latiendo entre lamentos, suplicaba la suave danza de mis labios sobre su encendida alma, retumbando los sonidos entre esas cuatro murallas que servían de testigo y las danzantes llamas como cómplice de sus placeres.
Así se fue avivando el calor de nuestros cuerpos atrapados por la cárcel del éxtasis, encumbrado en la máxima expresión de lujuria pecaminosa escondida en estas mentes enfermas, que sólo querían ensalzar los laberintos , que sin salida nos permitía atraparnos en nuestra propia lujuria de esquizofrenia por satisfacer nuestros deseos culpables, nuestras culpas incomprendidas por quienes querían descubrir cual el el secreto que escondían nuestras muestras de intelecto salvaje e incompresible... mojados nuestros cuerpos sucumbieron al clímax tanto tiempo esperado y nos derramamos uno dentro del otro suplicando al cielo que esto no se acabara nunca, y luego atrapados por nuestros brazos, perpetuar la cascada que nos ahogaba por dentro..."

Juan de Marco... entre las piernas de arkantis

Atrapado....


 Que demonios la hacía tan seductora?, porqué en la tranquilidad de su cuarto buscaba desesperada una razón para provocar tan deliciosas sensaciones?... Era única en su tipo, sin grandes bondades podía hacer temblar a un hombre, Erika poseía la cualidad de envolverte sin que tu ni siquiera lo notaras, era tan delicada en sus ademanes, tan seductora a la hora de vestir, que necesitabas sólo una sonrisa de ella para enredarte en sus telas de araña tan finamente tejidas.
Sólo frente al espejo era un verdadero espectáculo observarla, y a mi que me enloquecen las dobles imágenes que entrega el espejo, me sentía atrapado entre esos dos cuerpos, una, el de una dama culta y sofisticada y al otro lado una mujerzuela que lograba hipnotizar con sólo abrir los ojos y mirarte fijamente.
Trate de recorrer el cuarto mientras ella se vestía para la cita que tendríamos en algunos momentos más, pero no dejaba de desviar la vista al cuarto semi iluminado con la delicada lampara puesta estratégicamente en el toillette, la que mostraba sólo su imagen del espejo, y esa puerta semi abierta que sólo me limitaba a observarla mientras se vestía sin pudor alguno, todo para caer entre esas redes finamente tejidas. Simplemente hermosa, la linea de su espalda caía como en un abismo de deseo y placer, su ropa interior sólo ocultaba lo necesario para volar entre sueños e ilusiones, el espectáculo había sido montado para mi. Al saberse observada, y terminando de ponerse el exquisito vestido de seda, susurró desde adentro...
-¿Me ayudas con la cremallera?....- arrastrando la AAA por todo el cuarto
Sin pensarlo me apresuré, su espalda desnuda y el fondo del abismo que se perdía en la delicada prenda azul, hicieron que mi sexo se enquistara entre mis piernas... Nerviosamente me acerqué a ella, y dejé que mis dedos se deslizaran por su espalda provocando temblores incontrolables en sus caderas, mientras la otra mano sujetaba delicadamente sus senos... su perfume invasivo entró por mis narices, empujándome al abismo, y mis labios se deslizaron por sus hombros hasta marcar su cuello con un delicado hilo de deseo, su imagen en el espejo dejó caer su escote, liberando dos hermoso senos de oro puro, tan dorados como el sol que le había acompañado durante el día. No soportaba tanta provocación y me acerqué a ella para hacerle sentir el volumen que escapaba de la tela de mi pantalón... luego empuje su cuerpo delicadamente, hasta que sus manos lograron agarrarse en la esquinas del toilette, su cuello cayó inerte dejándose besar sin limites, increíblemente excitado y extasiado por esa sensación,
me dejé llevar, haciéndole sentir físicamente cuánto le deseaba... el contacto de nuestros cuerpos vestidos le hicieron gemir casi en silencio, pero utilizando sus mismas técnicas de seducción, volví el escote de su vestido a su lugar, subí la cremallera de su vestido, y besandole en el cuello le susurré.....
-Se hace tarde, nos estarán esperando en el restaurante, no demores, te espero en la sala...."

Juan de Marco, el los hilos de la seducción.


Dulce Misterio


" El dulce misterio que guardaba esa mujer, era tan infinitamente irreconciliable con todas las fantasías que mi mente podría crear que decidí acercarme a ella y conocerla con la más estúpida de las excusas; Disculpa ,¿ te conozco, o eres alguna fantasía que tuve alguna vez?...

Al no haber respuesta quise atacar nuevamente, bien parece que sigues siendo una fantasía, creí que tenía una mujer real al frente, pero debo de seguir soñando, ¿ Me pellizcas para despertar? y recibí la más dolorosa de las respuestas, luego la mano que me acababa de hacer daño, se aferraba agresivamente a la entrepierna de mi pantalón preguntando.
¿Te parezco una fantasía?
Descubrí que era una mujer de armas tomar y le invite a un café, y entre palabras cortadas logré sacar algunas sonrisas, mordeduras de labios y algunos intentos de acercamiento físico, y tanto va el cántaro al agua, que sin proponerse-lo,terminamos bajo las escaleras de incendio de un viejo edificio, en alguna vieja calle de no se que parte... y sin hablar más, levanté sus vestidos ajustados mientras ella tiraba de mi cinturón, y luego de una comidilla de largos y mojados besos, logré atracarla al muro de ladrillos, mientras una de sus piernas rodeaba mis caderas desnudas facilitándome una ligera embestida para entrar con toda mi humanidad entre sus piernas de equilibrista, encendiendo el libido que parecía que se comería el mundo sin más, y mientras una de mis manos procuraba descubrir su escote dejando indefenso un par de senos que luchaban por liberar el tamaño que empezaban a tomar por la brutal indecencia de la situación; la otra luchaba por mantener el equilibrio aferrándose a las nalgas de su adversaria... y ahí entre gemidos apresados por el deseo de gritar sin que nadie descubriera la situación, fui descubriendo el dulce misterio de aquella mujer. Las embestidas que propinaba tambaleándome al borde del equilibrio y la excitación del momento ,me hizo entrar tan suave y brusco entre sus piernas, que prometí dejar mi deseo grabado en su piel a fuego, y no deje se embestir hasta que ella despegó sus pies del piso para amarrarse a mis caderas procurando no perderse ningún capricho de esta situación y mientras sus gritos se ahogaban en la oscuridad del callejón, fuí soltando todo lo que llevaba acumulado dentro desde que le hice la estúpida pregunta....



Disculpa ,¿ te conozco, o eres alguna fantasía que tuve alguna vez?..."



Juan De Marco,... Dulce Misterio










martes, 15 de mayo de 2012

El día del café...


Era sólo un inocente café, en un gracil salón de té, hasta que se nos ocurrió hablar de nosotros y de porqué habíamos dejado de escribir, pero mientras le miraba y escuchaba, sentí arder mi alma, que hacíamos ahí si lo que deseabamos estaba tan cerca de suceder,¿qué fingíamos y cuántas escusas más tendríamos que escuchar?, y sin aviso, le bese en sus labios para descubrir mis verdaderas intenciones. corrimos entre las mesas tirando el valor del café al mesón de entrada, nos perdimos en los pasillos hasta salir de ahí, llenos de locura, sin rumbo claro hasta que dimos con la habitación que tanto habíamos imaginado en nuestros cuentos de escritor, la suave lúz inundaba la habitación que escondía a estos amantes detrás de unos visillos, sólo bastó una mirada y el inocente café empezó a quemar nuestras mentes invadidas de fantasías.
Sólo deseaba sentirla mojada entre mis dedos, serpenteando sus caderas mientras la bebía, susurrante entre mis labios , desnuda entre mis piernas.. y fui girando sus pezones dormidos despertándola entre mis dedos, fundida en esa caverna de piel que escondía sus deseos más íntimos, y sus jugos tan suaves y tibios, empalagosos, salados... sus temblores, sus gemidos y luego un largo suspiro hasta clavar sus sentidos.. grita e implora, gime y llora...se deshace dejando correr sus fluidos en mis labios, mientras se aprieta ahorcándome entre sus muslos nutridos, suplicantes quebrantos y fuertes sabores me ahogan para emerger y clavarme dentro de ella, no dando espacio, no dando tregua, mordiendo suavemente sus pezones despiertos e inflamados de gusto y deseo.. embisto y atraco, entierro y salgo, mientras ella ruega clemencia entre quebrantos...escupo néctar dentro de ella, quemando su interior, vociferando placer, y agonizando entre sus senos, exhausto gemido, deseo dormido...
Ahora tendidos en las tibias sábanas revueltas, humedecidas por nuestros deseos, jugamos con nuestros besos, y juramentando una nueva invitación a un café, pero sin rodeos.


Don Juan De Marco. Cerca de la ciudad del trueno.