jueves, 25 de marzo de 2010

Labios Tibios

"Ese laberinto en el que es muy fácil de entrar, para no volver a salir nunca más;Húmedo y suave, cálido, como el nido al que representa. ese laberinto en el que crecen los sueños y las pasiones más profundas de un hombre. ese laberinto en el que suelo perderme con facilidad y gozo..."
Don Juan De Marco

viernes, 19 de marzo de 2010

" Seda Negra"

"... Dormía, y una de mis manos bajó a sus nalgas, su camisón de seda negra se había subido hasta sus caderas...No lo resistí... sentirlas desnudas...Dejé que mis manos la acariciaran suavemente con mis dedos, mientras la suavidad de su piel se estremecía. Su cuerpo se acomodó a la caricia, sabía que le agradaba... luego un dedo, dibujó la linea que las separaba y sólo se detuvieron en el cráter sudado, rugoso y fragante. Luego mis dedos alcanzaron mi nariz disfrutando el aroma que la noche había dejado en su cuerpo...
-delicioso- repetía soñolienta...
Abrió los ojos y me miró con ellos dormidos, el sol se reflejaba en sus pupilas, en cada mirada me poseía...
Extrañaba sus dedos y su piel...pasaron días hasta que volví a verla... pero faltaba la luz...no me quise acercar, pues el tiempo había desaparecido entre sus dedos...
Baje sus bragas lentamente, mientras dibujaba sus nalgas con besos... sorbía su sabor, mientras estas se cerraban y me enterré en ella, para sacar toda su esencia de mujer... arrancando a sorbetes el sabor que entre sus carnes guardaba... La seda negra se había humedecido entre sus muslos.
Que placer sublime... tus nalgas desnudas y mis manos para desvestirlas...
Bendito oasis hay en el sendero de tus nalgas, del cual beberé hasta sentir que mi alma se evapora en tí.. Y me deslizaré aferrándome a tus caderas, hasta apagar el fuego que por siglos y muchas vidas has guardado ahí...Cada embestida será una oración que sacudirá tu cuerpo hasta hacerte estallar en satisfacción. ¿Serán tus nalgas capaces de soportar tantas embestidas separando tus carnes para dejar grabado toda mi pasión en ti ?."
Cuánto gózo han dejado tus labios sobre mi piel.... Cuántas mareas han levantado en mi vientre... Cuántas venas desinflamado... cuantas veces me han hecho acabar... beberé, que de ese manantial, las aguas nunca dejaran de brotar para alimentar mi sed de tí..."

Don Juan De Marco.

" El último gemido"


"Desatada de locura dejó que la penetrara lentamente, mientras me deslizaba entre sus nalgas podía tocar sus gemidos y oler el perfume que liberaba su sexo... quería derramar en ella todo mi ser, quería derretirme entre sus piernas y poseerla como nunca la había poseído nadie, sus nalgas se comprimían tras cada embestida... pero mi insistencia en entrar y perforar sus deseos era todo lo que había en mi mente..empuje con tanta fuerza que sus nalgas se rindieron y finalmente me enterré en ella hasta topar el fondo más virgen que había en ella...toda ella todo yo... había quebrado sus caderas llenándola de gozo y pavor..era todo lo que ella deseaba y yo estaba ahí para complacerla... a borbotones la fui llenando hasta dejarla ahogada en gemidos, todo su esencia había sido mía, nada le iba a ser olvidar ese instante en que entregó todo su cuerpo al beduino más salvaje que se le había cruzado en su vida... se derramo por dentro dejando escapar aullidos de placer hasta que el sol cubrió el cielo, mientras la luna satisfecha se perdía en el horizonte...."

Don Juan De Marco. Susurros de esencia.

lunes, 15 de marzo de 2010

"Mi boca, tu sexo...."


" La boca del maestro era un cáliz de perfección, el sabía que presión aplicar en cada parte de su frágil y encendido cuerpo... ella sólo temblaba a cada roce de sus labios... sentía como su cuerpo por fuera y su alma por dentro se endurecían. Bombeaba su corazón como si por primera vez la tocaran... sus piernas abiertas de par en par... sus labios vaginales abiertos por un ágil pedazo de carne que no dejaba de lamer... su delicado y frágil punto de deseo se estremecía mientras ella ...sólo gemía alborotada por la lengua del maestro beduino, que le enseñaría la lengua Árabe. Su clítoris endurecido como nunca, y los golpeteos incesantes que sentía que le aplicaba el maestro, la hacían quebrarse entera por dentro... su boca era tan húmeda y tibia, y tan cálido su aliento, que sus pechos ya no respondían a las exigencias de respiración que pedía su cuerpo... estaba entregada a las expertas oratorias del profesor.... luego el moro puso una fresa entre sus labios vaginales, y la fué comiendo con suaves mordidas,hasta que el último halo de aire pudo salir salvajemente contenido, para derramarse sobre los labios del beduino, quién no dejaba de lamer entre sus piernas y morder los últimos retazos de fresa bañados en almibar, para beberla toda, él se levantó para enterrarse dentro de ella tan lenta y de agonizante manera... que el desliz del sexo arabe, la hizo sentir que su orgasmo duraría para siempre, resbaló dentro de ella tan suave que sus labios no paraban de susurrar y gemir mientras sus caderas se habrían al desliz de las del moro , convirtiendo su placer en algo infinito... Luego sus ojos se nublaron y no pudo despertar hasta el día siguiente, donde en la almohada había una nota que decía :
" Hoy tienes clases a las diez, si llegas atrasada, tendré que reprobarte... un beso"
"Sus piernas aún sentían el temblor de la noche anterior, y al levantarse, un hilillo de de turbio néctar, se escapaba entre sus piernas, ella se tocó y llevo sus dedos a su boca... aún sentía el sabor y la fragancia mezclada de su cuerpo y el de él, enredados por exquisitos placeres."

Don Juan de Marco