viernes, 8 de noviembre de 2013

MI RINCON

MI RINCON

Dulce Misterio


" El dulce misterio que guardaba esa mujer, era tan infinitamente irreconciliable con todas las fantasías que mi mente podría crear que decidí acercarme a ella y conocerla con la más estúpida de las excusas; Disculpa ,¿ te conozco, o eres alguna fantasía que tuve alguna vez?...

Al no haber respuesta quise atacar nuevamente, bien parece que sigues siendo una fantasía, creí que tenía una mujer real al frente, pero debo de seguir soñando, ¿ Me pellizcas para despertar? y recibí la más dolorosa de las respuestas, luego la mano que me acababa de hacer daño, se aferraba agresivamente a la entrepierna de mi pantalón preguntando.
¿Te parezco una fantasía?
Descubrí que era una mujer de armas tomar y le invite a un café, y entre palabras cortadas logré sacar algunas sonrisas, mordeduras de labios y algunos intentos de acercamiento físico, y tanto va el cántaro al agua, que sin proponerse-lo,terminamos bajo las escaleras de incendio de un viejo edificio, en alguna vieja calle de no se que parte... y sin hablar más, levanté sus vestidos ajustados mientras ella tiraba de mi cinturón, y luego de una comidilla de largos y mojados besos, logré atracarla al muro de ladrillos, mientras una de sus piernas rodeaba mis caderas desnudas facilitándome una ligera embestida para entrar con toda mi humanidad entre sus piernas de equilibrista, encendiendo el libido que parecía que se comería el mundo sin más, y mientras una de mis manos procuraba descubrir su escote dejando indefenso un par de senos que luchaban por liberar el tamaño que empezaban a tomar por la brutal indecencia de la situación; la otra luchaba por mantener el equilibrio aferrándose a las nalgas de su adversaria... y ahí entre gemidos apresados por el deseo de gritar sin que nadie descubriera la situación, fui descubriendo el dulce misterio de aquella mujer. Las embestidas que propinaba tambaleándome al borde del equilibrio y la excitación del momento ,me hizo entrar tan suave y brusco entre sus piernas, que prometí dejar mi deseo grabado en su piel a fuego, y no deje se embestir hasta que ella despegó sus pies del piso para amarrarse a mis caderas procurando no perderse ningún capricho de esta situación y mientras sus gritos se ahogaban en la oscuridad del callejón, fuí soltando todo lo que llevaba acumulado dentro desde que le hice la estúpida pregunta....



Disculpa ,¿ te conozco, o eres alguna fantasía que tuve alguna vez?..."



Juan De Marco,... Dulce Misterio







lunes, 4 de noviembre de 2013

En celo, La loba y el ático

El ático de la loba…

Era luna llena, la noche era calurosa, la humedad no dejaba pegar los ojos, desnudo entre las sábanas me movía de un lugar a otro sin encontrar respuesta a mi cansancio… el sudor frio bañaba mi cuerpo… y al mirar a través de la ventana, esa luna despertaba la bestia que no quería dormir… la luna me llamaba… estaba inquieto y sólo se explicaba por la imagen de la mujer del atico, aquella misteriosa mujer que perdía su vista en cada noche de luna llena, “ la Loba del Ático”… esa mujer de rasgos aguzados y mirada intensa divagando entre las nubes, hipnotizada por esos rayos de plata que caían sobre su rostro dejándose ver, pero no observar.

Sólo dos cortas escalas me separaban de ella, y decidí salir de cacería, todo estaba dado, esa mujer debía ser atrapada sin darle a entender cuáles eran mis intenciones. Entonces subí descuidadamente a torso desnudo, y evitando estar a favor de la brisa que me acercaba a su aguzado olfato que la podría hacer huir.

Cuando llegué arriba, su cuerpo estaba cubierto por un delgado paréo rojo, y parándome en contra de la brisa aceché su figura desde la oscuridad, mientras su vista seguía pedida en el cielo acariciada por la luna. Los rayos de plata atravesaban el pareo dejando ver su figura de hembra de bondadosas caderas bien dibujadas y la curva línea de la entrepierna que la hacía ver aún más bella que la propia luna.Sabía que debía atacar sin rodeos, ella sabía que yo la observaba cada noche de luna, y lo que provocaba en mi… un deseo irracional de poseerla. Lentamente me acerque y le susurré…

-bella noche, pero no puedo dormir, tu sabes que en estas noches tu sombría figura se apodera de los lobos que te acechan.

- No contestó- sabía quién era y que buscaba, estaba en celo y necesitaba sentirse envuelta entre los brazos de una macho.

Y así, sin rodeos mis pequeñas manos rodearon delicadamente sus caderas, y tiraron de ellas para aferrarla a mi. Su rostro bello y esos labios partidos, generaban curiosas sensaciones en mi. Besé su cuello buscando el punto más débil que podía existir y posé mis labios en él. Sus nalgas vestidas en el delicado pareo, mostraban que al tomar contacto con ellas, acusaban un desnudo no disimulable, tanto así, que la verga del lobo no demoró en tomar tamaño y consistencia, el macho estaba inevitablemente excitado, y el aguzado olfato que me caracterizaba, me guió al siguiente paso, domesticar su salvaje esencia….

Los aromas de los jazmines de España inundaban el aire tibio y húmedo, y se mezclaban con su arrogancia natural de loba en celo. Todo olía a ella, y volteé su figura para tomar contacto con sus ojos enrojecidos de deseo, y esos labios que no moriría sin besar, Note como sus senos se endurecían apretados contra mi pecho, y como los casquillos florecían dibujándose en la delicada prenda que los separaba de mis manos… exquisita sensación, y ese beso cálido terminó por encender la llama que ella trataba de ocultar , mis manos no demoraron en alcanzar esos senos endurecidos y envolverlos con mi mano, mientras la otra desataba el pareo a sus espaldas… el que caía dejando su magia desnuda y al alcance de todos mis caprichos… Y su piel mojada por el calor del momento y el clima que nos bendecía, hicieron que sus manos tiraran del cinturón dejándome desnudo e indefenso a sus caricias, donde sus manos no demoraron en probar la virilidad del macho que le había atacado sin aviso.

Baje delicadamente recorriendo y bebiendo sorbo a sorbo el sabor de su piel, al llegar a los senos me detuve para deleitarme con su delicada piel, para luego bajar vertiginosamente por su vientre hasta probar el gusto intenso de su sexo, que me premiaba dejando salir el espeso caldo que bañaría de néctar mis labios afanados en no perder ni una gota de su esencia.

Ya desnudos y en extremo estado de éxtasis, abrió sus piernas para derramarse dentro de mi boca, mientras yo con gula le bebía hasta que sus rodillas no pudieron sostener su cuerpo y entre brutalmente entre sus piernas para en vilo dejarla amarrada a mis caderas, donde sus piernas lograron el sustento para ese cuerpo encendido en gula que me dejó deslizarme dentro de ella sin encontrar resistencia a la embestida, hasta liberar el primer gemido descontrolado, que parecía un aullido venerando a la luna que no dejaba de mirar… y apoyándola sobre el pequeño muro del atico ,la poseí entre jadeos hasta lograr que la pequeña muerte le alcanzara… y yo derramara todo lo que contenía dentro desde el primer día que la vi…

Tendidos en el suelo, tratando de recuperar la energía derramada , volví a apoderarme de sus labios para traspasar su sabor y fragancia intensa, que había recogido minutos antes de verla sentada y atada a mis caderas, que la habían sostenido para entregarle la satisfacción más intensa, y el orgasmo más eterno que jamás había sentido. Nos besamos largamente disfrutando de su sabor…hasta que ella, una vez perdida la luna entre las nubes, se paro para rodear su cuerpo del pareo rojo y besando mis labios por última vez, se retiró en silencio sin decir palabra, pero agradeciendo la decisión de subir a encontrarme con ella con una intensa mirada que no volvería a ver, hasta la siguiente luna llena…”

Don Juan De Marco, en celo.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Carta a un amante...


La culpa que me quema por dentro…pero, la pasión sigue viva:

Me quemo por dentro, la excitación me consume, tengo ganas de tirarte en una cama y no parar hasta romperla.

Por el otro lado esta ella, que da más de lo que habría esperado nunca, es un amor postergado por más de 32 años, me siento pleno por dentro, pero mi cabeza da vueltas y empiezo a volverme loco, cada palabra tuya provoca erecciones difíciles de controlar, mi estomago tiembla, siento la calentura e imagino verte desnuda y abierta , murmurando con los ojos cerrados, pidiéndome que apague la luz y te penetre hasta sentir como tus carnes se separan, siento tu boca acariciando mi erecto y sólido orgullo, orgullo... te veo tendida y desnuda acariciándote mientras me provocas, tu sexo jugoso, tus dedos escarbando y abriéndote para mostrarme cuánto me deseas, rogando y suplicado tenerme adentro, revolcándote mientras me pides que me arrodille para beberte... mi mente trasciende y desvaría entre pensamientos de deseo .... me quemo y pienso en ella mientras te veo, tendida en tu cama con el vibrador adentro temblando de deseo, imaginándome, mientras tus labios se aprietan y gimen....

mi estomago se hace un nudo, me retuerce y mi mano no deja de irse hasta mi pene y estirarlo mientras me revuelco, agitando mis carnes hasta deshacerme por dentro, entre morbosos pensamientos y mi conciencia sometida... mi cuerpo es un tsunami que no deja moverse por dentro, los nervios me consumen y pienso en el dolor que me causo la infidelidad de la otra... no quiero causar daño, pero mis manos no dejan de masturbarme al pensarte mojándote por dentro, y cuando brota el semen de mi interior y queda colgando en algún lugar, me siento liberado, con la necesidad de no tenerte, con algunas culpas, pero físicamente tranquilo, se que te deseo y que sólo tu presencia me haría redimirme y caer entre tus piernas, muy abiertas y penetrarte con fuerza esperando liberar toda esa energía que me provocas dentro, es el deseo confuso, tu boca bebiendo de mi pene, succionando el deseo que llevas dentro de poseerme y el arrepentimiento de no haber sentido mi sabor dentro entre tus labios, mientras los dedos esparcen restos de semen suave en tus labios sintiendo la suavidad de mi bebida, dejándose desbordar entre la comisura de tus labios,...

Dime, ¿donde están tus pensamientos y tus manos mientras me deseas de lejos, dime de que te arrepientes de no haber hecho, de porque aún me deseas...?. no quiero fallar, pero tus letras y constantes abordajes caprichosos, los que sabes me calientan , me consume por dentro, quiero poseer ese deseo que acumulas desde la última vez, pero mi conciencia reclama... se que se vive sólo un vez, pero mi cuerpo arde de sólo pensar en tu boca comiéndome mientras me dejo beber tendido en la cama..... sin fuerza ni conciencia alguna.....



Rodrigo, esclavo de mis deseos y de mi conciencia....

domingo, 19 de mayo de 2013

Placeres...

"Sólo sentí sus gemidos entre vibraciones, cuando entre, ella estaba agazapada y con sus manos atrapadas entre sus piernas, la vi temblar y quebrarse entre lamentos, chapotear en su deseo. Agitada gritaba entre dientes,- ven aquí, aprovecha la humedad de mi cuerpo, la sabia que corre entre mis piernas, ven, desnudate sin pudor, déjame verte mientras veo crecer erecto el pene que consolará mi noche,las nalgas que empujarán mi deseo... -,y sus senos se movían retorcidos por el calor entre sus piernas, sus dedos no dejaban de entrar y calar profundo mientras yo me desnudaba para ella. Cuando estuve desnudo, me acerqué a ella y sin palabras de cortesía, abrió sus piernas y pidió que se lo comiera ... fué ahí donde descubrí que entre sus manos, y entre sus dedos, salía sabia pura, para entregármelo mojado, y listo para ser bebido.... no necesitaba nada, ya estaba temblando antes que mi lengua siquiera la tocara, y empapado lo pegó a mi boca apretando la cabeza hacia sí, y se enloqueció entre gemidos, sus jugos me ahogaban, pero estaba tan mojada que no deje de beberla hasta que sus piernas se cerraron sobre mi y se sumió entre lamentos de gozo y carne, y antes que lograra impedirmelo me enterré entre us piernas hundiendo toda mi humanidad en ella, y empujando su placer al llanto, a gritos y palabrotas vulgares que escaparon de su boca.. rujía y se doblaba para enterrarse aún más.... no pude contener mi deseo y desvanecí todo mi nectar dentro de ella, caliente, expulsado a chorros.... y salí de ella para escupir el segundo aliento sobre su vientre, dejando que mis dedos le siguieran consintiendo placeres mientras se desvanecía sin decir palabra... su cuerpo cayo en inercia y pareciendo suspendida en el aire, sin soltar sus piernas apretadas entre si y unas manos unidas en oración y suplica, le cerraron el paso a mis ganas pidiendo clemencia mientras soltaba a delicados chorros todo lo que yo había dejado dentro... una vez su cuerpo calmo, le fui llenendo y comiendo a sorbos cada pedazo de carne suavizado por el semen y la tibieza de su descargo... sólo gemía como herida, pero revasada de placer ... luego deje que sus labios limpiaran todo el  placer que me inundaba.
..."




Placeres Castrados

Entre sabrosas nalgadas me ahogaba en tu olor, mordisqueando trozos de piel que sólo el placer conoce.


Entre gemidos te quise despertar, gozosa e inundada de caldos calientes y esponjosos.

Abriste los cubiertos de la mesa, bebi de tu interior rasgando la poca tela que cubría tu piel, te hiciste amante, te hiciste mujer, desechando el dolor para tomar las caricias.

Cada caricia de mi buscador de sabores recorrio tu interior inerte, ahogado, muerto.... haciendo revivir entre caricias cada uno de tus gemidos, tan suave como la pluma me deslizé por tus senos frutosos, cada gota de rocío que nacian de ellos era recogido con ternura, mientras ellos se endurecían. No dejaba de pensar en cuánto ibas a durar.... me rogaste volver a juntarnos, tus piernas se cerraron haciendome preso del placer, encarcelando la libertad del que te vió nacer luego de estar muerta....

Volveré con un juramento de placeres, con degustaciones de tu sexo, pero tendras que envolver el mío entre capullos dulces y empalagozos.

No olvido la suavidad de todos tus labios envolviendome en placer y regocijo.

Ha embestidas terminamos, a gritos ahogados especulamos, y entre placeres dormimos.



Don Juan de Marco.