viernes, 28 de noviembre de 2008

La gota...

...Llevo aquí tirado sobre mi cama algunos minutos, el sol entra por la ventana dando de lleno en mi cama, trato de dormir, sin embargo el calor me sofoca, mi pelo se empieza a mojar por la caída del poniente irreverente sobre mi cuerpo desnudo. El calor es sofocante, penetra mi cuerpo mojándolo todo. Mi mente no responde a ninguna señal, estoy cansado.
Una gota, una gota de sudor se asoma en mi cabeza, siento como se desliza entre mis cabellos, viene hacia mi frente, - que calor -, llega para deslizarse por mi frente, subo la mirada, la veo brillar, cae rodando por mi frente, entre las arrugas que la atraviesan de lado a lado, el seño esta fruncido, llega al tabique de mi nariz, baja guiada por la forma de ella , por los costados de mi nariz, baja, hasta tocar la punta, pendida en el abismo brilla caprichosa, cuelga en la eternidad, la quiero tomar con mi lengua, no alcanzo a llegar a tiempo, y cae lentamente a la comisura de mis labios, la dejo, sobre mis labios aflora el sudor.
Sigue por la orilla dibujando mis labios sudorosos... el tiempo se detiene, escucho mi corazón latir.... vacío, profundo,.... la gota sigue su camino hasta llegar a mi mentón mojado. Caprichosa, se desliza por la partidura del mentón, cuelga nuevamente como detenida en el espacio y el tiempo.... cae brillante sobre mi pecho, por los vellos que lo cubren se discurre lentamente, buscando el espacio para seguir, pienso en los dedos de una mujer. Los vellos la desvían hacia mis tetillas, las rodea con facilidad, la siento correr, es suave y pegajosa, cosquillea en su búsqueda, como lengua golosa, tiendo a alcanzarla tratando de detenerla, pero no, parece que se detuvo. El tiempo transcurre lento, el reloj no marca las horas, parece detenido... tac..tac...tac... golpea el péndulo de un lado a otro... mis ojos se fijan en él, espero las campanadas, marcara las cuatro.... No ...vuelve a empezar... ahí va la gota siguiendo el recorrido por mi cuerpo sudoroso, pero lenta muy lenta, siento que mi corazón va a explotar. Pongo un cojín tras mis espaldas, levanto mi cuerpo y..... ahora si, baja por mis pechos a más velocidad, es una sensación agradable, excitante,cual amante llega a mi vientre, se desliza muy suave, suave, como los labios de una mujer...mmmmm... mis ojos se cierran para centrarme en ella. La gota es curiosa, sensual, marca su recorrido dejando una huella de humedad que brilla como la estela de un caracol... brilla a cada movimiento que da. Mis ojos no le pierden pisada, el ombligo se prepara para recibirla, mis ojos la siguen. Más allá distingo mi sexo mojado y brillante, cambia de tamaño a esa sensación, tan lento como el recorrido de la gota se hincha entre mis piernas...siento una corriente que recorre mi interior...Ahí esta, la gota a rodeado el accidentado camino, rodea lentamente el ombligo para seguir su recorrido, el bajo vientre la recibe, tratando de detenerla a como de lugar, los vellos se levantan a su paso, pero ella sigue dibujando los dedos de una mujer entre resbaladizos senderos...
se escabulle por los vellos púbicos hasta tomar el sendero del placer, cae por el tronco hinchado...con mis ojos cerrados, la sigo...ella resbala lento acariciando mi piel... la sensación del recorrido produce una erección total e instantánea y cuando esta se preparaba a alcanzar la punta, es catapultada al vacío. Alcanzo abrir los ojos y la veo detenida el tiempo y el espacio. Una gota brillante,celosa, poseedora del gozo de acariciar sin permiso alguno, libre, que cae en mis muslos para perderse resbalando cristalina en ellos.

...alguien golpea la puerta, ¿será ella?...

Don Juan.