"Soberbia, Avaricia, Lujuria, Ira, Gula, Envidia, Pereza; " Son las siete pasiones del alma que la tradición eclesiástica ha fijado como «pecados capitales». Porque la mujer es como la albahaca, la lavanda, el enebro, los azahares, el jazmín; si queremos saborear el aroma de ellos, hay que frotar las hojas entre las manos, sólo así la planta dará todo su perfume, sino, no se obtendría nada, y la planta guardaría celosamente su esencia deleitable.... Gula; Lo mismo para llevar a la mujer a la incandescencia, trátala como a la albahaca. Usa todos los medios, la boca, la lengua, las manos, la nariz y disfruta de sus ondas profundidades… Ese trato suave pero decidido en el cuerpo desnudo de una mujer, provoca que nuestra nariz y nuestro cerebro capten e interpreten los olores de una forma particular, su esencia máxima. El aroma de una mujer, en este tipo de emociones erótico-sensuales, provoca la capacidad de los aromas para despertar todo tipo de sensaciones. El bulbo olfatorio...
Comentarios
MEDEA
Gracias por pasar por mi casa y dejar una bella y dulce caricia
Besos sensuales
regalas sensaciones, a parte de otras muchas cosas.
lo que mi amante no sabe expresar, tú lo derrochas en cada gesto de tu cuerpo, de tu intención más íntima.
el libro se llena de tí.
Don Juan de Marco Maestro d'amore