"Soberbia, Avaricia, Lujuria, Ira, Gula, Envidia, Pereza; " Son las siete pasiones del alma que la tradición eclesiástica ha fijado como «pecados capitales». Porque la mujer es como la albahaca, la lavanda, el enebro, los azahares, el jazmín; si queremos saborear el aroma de ellos, hay que frotar las hojas entre las manos, sólo así la planta dará todo su perfume, sino, no se obtendría nada, y la planta guardaría celosamente su esencia deleitable.... Gula; Lo mismo para llevar a la mujer a la incandescencia, trátala como a la albahaca. Usa todos los medios, la boca, la lengua, las manos, la nariz y disfruta de sus ondas profundidades… Ese trato suave pero decidido en el cuerpo desnudo de una mujer, provoca que nuestra nariz y nuestro cerebro capten e interpreten los olores de una forma particular, su esencia máxima. El aroma de una mujer, en este tipo de emociones erótico-sensuales, provoca la capacidad de los aromas para despertar todo tipo de sensaciones. El bulbo olfatorio...
Comentarios
Pero si es bien cierto que es mas divino, mas provocativo y hasta mas indecente el ser amante que esposo..
¿Será capaz de complacernos?
Besos.
Lunna.
En cualquier caso una cosa sin la otra no es nada!!!
Besossssss
besos, de una kajira
tarea dificil...
que rico se goza amante o no...
fiel o infiel...
pero sentirse amante sexual y sensual...
ya es un gozo tremendo...
polemico...
pero sensual.
besos