Sometido a tí.-

Por fin estalla dentro, llenando su boca, rebotando en sus dientes y lengua, degusta todo su sabor, su densidad y su furia ardiente, la boca de él gime a lo lejos mientras su cuerpo jadea, pero no lo suelta, y sin piedad lo chupa hasta dejarlo de rodillas y con sus ojos semi cerrados, así su cara de ángel florece entre jadeos y gemidos, entre olas y temblores,... sus labios lo sueltan cuando el se rinde estirado sobre las almohadas.
Lleva en sus labios el sabor que acaba de recoger de la batalla, lo unta en besos sobre su boca... el gime de placer y dolor por la dura insistencia de verlo rendido... goza cada una de sus expresiones, para finalmente, dejarlo jadear libremente... baja hasta su vientre y se abraza a él, para dormitar sobre su miembro aún de hinchadas venas, pero ya rendido, la fragancia de sudor y flujos benditos lo llenan todo, caldeando el aire que brota de su boca secándola por dentro, clama en la oscuridad del cuarto una segunda ronda, mientras juega con su lengua sobre la cabeza que mantiene el brillo de la saliva que uso para suavisarlo y así hacer más apetitosa la presa que acaba vencer en dura batalla, luego ríe... y se burla del tamaño reducido a las más mínima de las expresiones, deseando volverlo a levantar y degustar entre sus labios, sus dedos ayudan en la faena hasta verlo crecer nuevamente en su boca y todo vuelve a empezar, el no respira, sólo se deja hacer.
Don Juan De Marco, rendido a sus labios mortales.
Don Juan De Marco, rendido a sus labios mortales.
Comentarios
Un texto intenso y que refleja la hambruna más grande y depravada que se puede tener ante un hombre... Cuando el deseo aumenta hasta tal punto de querer su rendición y su placer... pues su placer es el de una... Preciosa forma de narrar tan erótico momento!!! :)
Besinos!!
lo realmente especial es amorrarse a la fuente del placer y jugar a exprimirla
entre jadeos, suspiros y desmayos