Piel de Almendra...

-Ese fue el comienzo-. y dejando unas llaves en mis manos se marcho sin mirar atrás, su cuarto no debía de estar lejos, y al caer la noche recorrí los pasillos del Hotel, hasta que un número saltó a mis ojos...
" Mientras dormías entre silente a tu cuarto. Yacías desnuda tirada sobre el cubre de hilos dorados y blancos, tus piernas abiertas y esa luz que entraba por la ventana... esa luz que atravesaba tus vellos encrespados por la humedad de la habitación, donde pequeñas gotas de sudor en ellos descansaban tendidas en el aire dejando pasar curiosas luces que todo iluminaban, más tu sexo estaba seco y dormido, cerrado por la tranquilidad de tu alma ausente.

Suspendido el las sombras de tu cuarto te observaba, por horas infinitas hasta que mis dedos valientes buscaron tocar el cielo, y recorrieron lentamente tu piel buscando encender el cuerpo llano en la noche. Subió por tus piernas temblorosas y quisquillosas alcanzando los muslos inquietos a las caricias que mis dedos le propinaban. Cuando me acerqué a tu sexo, decidí saltarlo y encaminados por tu vientre mis dedos subieron la marea disparándose tu piel en granos por los escalofríos, no despertabas, sólo gemías. Llegué a tus senos batidos por un corazón agitado, recorriendo los casquillos endurecidos sobre la superficie arenga, temblaste como queriendo despertar y me detuve... esperé a que la sensación se fuera ... volví por tu vientre hasta alcanzar la espesa selva que tu pubis cubría, y dejé que un dedo se deslizara por tu piel ya humedecida, sentí como la piel del deseo se despegaba dejando escapar hilos de sabia interna, brotando de tu piel un botón escondido...acerqué mis labios bebiendo tu inocencia dormida, recogí el néctar que de ella brotaba, bese la delicada carne que emergía... por fin despertaste y abriendo tus piernas me atrapaste. Cautivo por tu deseo me deslicé muy dentro, horadando tu celda de agua, dejando resbalar mi sexo hinchado y duro por la espera, agitado dejé que mi sexo fuera empapado, y mientras , después del largo sueño, dejaste que tus gemidos me llenaran, batiste el cuerpo soñoliento para caer en llanto y gemido, dejando escapar de mi el aliento, y temblé entre tus carnes mojándolo todo..."
Don Juan De Marco.
Comentarios
Intenso muyyy intenso..es un placer leerte...
Un besazo
Divinamente especial queridisimo Don Juan... me has cautivado y seducido con este texto.
besos dulces como tu, como la miel
Besos.
muakusss
Me ha sido imposible no pensar en ti estos ultimos dias...
El domingo fallecio mi tio, durante la semana le descubrieron cancer al colon y murio muy rapido, fue muy rapido y doloroso.
Cuidate mucho, sabes que a pesar de todo te quiero mucho.
Besos
Este año tengo control...no te preocupes, todo esta bajo control a no ser que el caballero quiera otra cosa.
Besos